Me haces sufrir cada vez que te veo
frente a mí,
sabiendo que ya te perdí, que había
funcionado
y que seguiríamos juntos si yo no hubiera
obrado así.
Me haces pensar que estabas deseando
apartarme,
que estabas atado a mí porque sabías que
podías lastimarme,
que no estabas enamorado y que nunca
podrías amarme.
Me haces creer que metí la pata,
que nunca me has dejado de querer,
que un beso tuyo me hará olvidar
y que solo recordaremos lo bueno del
ayer.
Me haces sentir que no habrá nadie más en
mi vida,
que serás el único para mí,
que estamos solos entre nubes,
que todo es un sueño que tuve,
que soy tuya hasta el fín.
¿Te besaré? No lo sé.
¿Lo confesaré? Puede, alguna vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario