martes, 19 de julio de 2011

La risa de la hiena

Resonando en mi cabeza la risa de la hiena.
Escuchando el silencio sepulcral de la pena.
Luego llegó tu olor y me hipnotizó,
hasta volverse asfixiante con tanto dolor.
La textura de tu piel bajo mis dedos
y un calor creciente que nunca será satisfecho.
Y se vuelve el tacto áspero
cuando te das cuenta de ello.
Porque tu amor es tan tierno como un recién nacido,
pero solo te puedo tener como mi mejor amigo.
Resonando en mi cabeza la risa de la hiena.
Escuchando el silencio sepulcral de la pena.
Porque me falta el amor
que se quedó ella.

jueves, 30 de junio de 2011

Dibujo corazones después de echar mi aliento en los cristales de tu voz...
y aun asi esa voz me trae la calma
y mientras me corta con el frio filo de los cuchillos que me lanza por palabras
sigo soñando,
porque es tu voz la que consigue que no tenga pesadillas
y porque sé que si lo intento puedo darte la calidez que necesitas.
Y esa es la cuestión precisamente, intentarlo..
y quiero hacerlo, pero me es muy dificil.
Por eso lo intento dia a dia, momento a momento
lucho conmigo misma,
con todos los impedimentos.
y se que llegará el día que lo consiga
pero me derrumbo al darme cuenta de que hasta entonces quedan muchas riñas.

miércoles, 1 de junio de 2011

sueños

Una noche más, un sueño más, nadie lo hubiera imaginado, nadie hubiera sabido que confundía mis sueños con la realidad. Todas y cada una de las noches tengo sueños extraños. Son sueños horribles, no porque todos sean pesadillas (que muchos lo son) sino por el hecho de que me confunden, porque temo que se conviertan en realidad, y, sobretodo, porque los que se hacen realidad son los únicos que nunca desearía que ocurrieran pero que al mismo tiempo deseo con todo mi corazón que ocurran.
Cada noche hay un sueño, un sueño que consigue traerme la contrariedad de nuevo, algo normal en mí, como una enfermedad crónica, viene y se va…
Hoy me toca otra vez actuar, como si lo que he soñado nunca fuera a pasar. Mi vida es más un teatro que otra cosa. El guión me lo enseñan mis sueños, el escenario es la realidad, y, por lo que parece, yo soy la actriz principal. Por mucho que lo intento, me es imposible evitar que ocurra, al final siempre acabo haciendo lo que sabía que haría. La obra siempre tiene que tener un final, espero que el final de este último sueño, sea mi realidad.