Hubo una vez que me dieron un consejo.
Me dijeron lo que sentía y lo que debía
hacer.
Era alguien que apenas me conocía,
o eso pensaba ayer...
Esa noche lloré, pensando en lo que me
habían dicho,
y descubriendo así,
que en realidad le amé...
Que por ser cobarde no luché,
que tuve muchas oportunidades,
y que todas las perdí.
Y ahora he descubierto que sigo siendo
una cobarde
y que aunque no tenga las oportunidades
de antes
espero seguir a tiempo de decir
que fue un grave error que cometí...
Que en realidad te quiero,
te necesito y lo eres todo para mí.
Que metí la pata
y acabe con lo mejor de mí...
1 comentario:
Es solo un buen consejo.
Publicar un comentario