miércoles, 1 de junio de 2011

sueños

Una noche más, un sueño más, nadie lo hubiera imaginado, nadie hubiera sabido que confundía mis sueños con la realidad. Todas y cada una de las noches tengo sueños extraños. Son sueños horribles, no porque todos sean pesadillas (que muchos lo son) sino por el hecho de que me confunden, porque temo que se conviertan en realidad, y, sobretodo, porque los que se hacen realidad son los únicos que nunca desearía que ocurrieran pero que al mismo tiempo deseo con todo mi corazón que ocurran.
Cada noche hay un sueño, un sueño que consigue traerme la contrariedad de nuevo, algo normal en mí, como una enfermedad crónica, viene y se va…
Hoy me toca otra vez actuar, como si lo que he soñado nunca fuera a pasar. Mi vida es más un teatro que otra cosa. El guión me lo enseñan mis sueños, el escenario es la realidad, y, por lo que parece, yo soy la actriz principal. Por mucho que lo intento, me es imposible evitar que ocurra, al final siempre acabo haciendo lo que sabía que haría. La obra siempre tiene que tener un final, espero que el final de este último sueño, sea mi realidad.

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